Cuando sobran las palabras
“La vida secreta de las palabras”, nuevo film de Isabel Coixet, levanta odios y pasiones en los espectadores de Ciutat VellaUna plataforma petrolífera aislada en medio del océano es el escenario de la nueva película de la directora catalana Isabel Coixet. Hasta allí llega la misteriosa y solitaria Hanna para cuidar de Josef, un hombre que se ha quedado ciego temporalmente. Entre ambos surge un vínculo que a lo largo de la película se hará más íntimo y que irá creciendo hasta mostrarles otra cara de la realidad en la que ambos están inmersos. Y serán las palabras y la ausencia de éstas las que les ayudarán a conseguirlo. Esas “palabras perdidas, que durante mucho tiempo vagan en un limbo de silencio (y malentendidos y errores y pasado y dolor) y un día salen a borbotones y cuando empiezan a salir ya nada puede pararlas”.Tim Robbins y Sarah Polley (que ya actúo en la lacrimógena “Mi vida sin mi” también de Coixet), son los dos protagonistas de lujo, completando un plantel de actores de primera. Desde Javier Cámara hasta Julie Christie, la inolvidable Lara de la mítica Doctor Zhivago. Todos ellos reunidos en un film que desorienta la primera media hora pero que se compensa el tiempo que resta, con un desenlace inesperado que da el golpe de gracia a la mejor película de Isabel Coixet hasta el momento. Y quien se acuerda ahora de los videoclips que dirigió para Alejandro Sanz en 1991?
LA GENTE OPINA
La nueva película de Isabel Coixet ha suscitado variados y antagónicos comentarios. Sonia opina que “es excepcional. La actuación de los protagonistas me ha dejado los pelos de punta. Todo el mundo obligado a verla”. Su amiga Berta (que afirmaba mientras Sonia hablaba) comenta que “es una película para no perderse. No me ha defraudado”. En contraposición, Xavi afirma rotundo que “no tengo paciencia para verla. Me he desesperado”. Su novia Silvia no es tan drástica como él y simplemente se limitaba a comentar tristemente que “el desenlace es un poco flojo”. Al parecer tenía más expectativas puestas en el film. No es la única. Cristina, una adolescente que se expresa como una adulta dice que “no impacta como Mi vida sin mi “aunque Luís, su padre, opina que “es madura, sincera y profunda”. Nunca llueve a gusto de todos. Y esta película es un claro ejemplo.


